Cerrar ciclos en una cuarentena

Cerrar ciclos

Poner punto final

Decir el último adiós

Decidir dejar atrás

Decidir cambiar


Nunca es fácil, siempre cuesta cambiar los hábitos, las rutinas, los lugares, las personas

Siempre es difícil dejar de hacer, dejar de ver, hacerlo todo por última vez

Mucha gente dice que nunca sabes cuándo será la última vez que volverás a ver a esa persona, recibirás su último abrazo, el último día que papá te cargo del sillón (o del coche) a la cama, casi nunca sabemos cuando va a hacer esa última vez así que debemos vivir cada momento, disfrutarlo y recordarlo.

Pero ¿qué pasa cuando sabes que es la última vez?, todo se intensifica, como si no fuera real; la amargura del día, los sentimientos mezclados, el sabor en boca y las sensaciones dentro del estómago, todo se incrementa, todos se hace surreal, más presente, sabes que es el último día, la última vez, tu última oportunidad.

Decidí cerrar un ciclo y dejar atrás, me aventuré por casi un año en un trabajo que me dio mucho, aprendí más que en cuatro años de universidad, tanto de la industria, como de mi y de las personas. Siempre he dicho que no soy buena en nada, pero lo intento hasta parecer serlo o hasta el punto de casi volverme experta, soy pésima para los deportes, pero me encantan, eso me hace entrenar diario y más duro. Cada actividad, cada lección, proyecto o compromiso al que me enfrento lo tomo como un reto y siempre doy lo mejor, no solo lo intento, lo hago hasta que se vuelve real.

En mi vida siempre estuvo el no puedo, y después encontraba maneras de lograrlo, hasta que alguien me enseño que siempre se puede y más si tienes a las personas correctas, al equipo correcto a tu lado.

Agradezco cada lección, cada persona y cada logro personal de los últimos años. Retarme a mí, a mi familia, hacer sacrificios y llorar por encontrarme en un dilema fueron cosas que me hicieron crecer mucho internamente.


No hay imposibles, solo castillos de cristal

Tu camino, tu destino y tu futuro solo dependen de ti, los sacrificios y las decisiones que tomes, nadie te puede parar.


Tome una decisión y cerré un ciclo que no se sintió como un cambio, la tome en el momento más extraño, dentro de una situación de cambio, dentro de un momento de incertidumbre donde solo tenemos un presente, porque el futuro cambia constantemente. Una cuarentena que nos ha dado para mucho, una pandemia, una crisis mundial pero no del mundo.

Un respiro para el planeta y para las almas.

Una pausa necesaria, un detenerse justificado

Un aprender a ver la vida desde otra perspectiva, aprender a sanar y ser sanado

Aprender a vivir y convivir con la vida

Respetar el mundo y el espacio

Valorar las relaciones, a las personas, la distancia y la cercanía

Valorar el tiempo, que hoy no existe que hoy cuenta hasta cuarenta y vuelve a empezar en todos los países

Valorar la vejez y disfrutar de la juventud, pero con respeto, sin egoísmos y para los demás

Aprender de la tierra, de los errores y del pasado y mirar atrás…

Muchos disfrutan de la cuarentena, muchos otros la odian, algunos no entienden y juzgan a aquellos que la disfrutan. Pero el sentido de esto no esta en amarla u odiarla es aprender a vivir contigo, tu alma y con aquellos con los que compartes el confinamiento.

Siempre he dicho que todo pasa por algo y hoy creo me equivoco, todo pasa para algo.

Creo que el mundo ya nos ha dado suficientes señales, terribles eventos, pero no sabemos escuchar, no aprendemos y tal vez nunca lo haremos. Para mi esta pandemia es una lección más, del mundo para los humanos, una lección de humanidad.

Hace años que perdimos rumbo

Hoy lo más preocupante no parecen ser las muertes, las víctimas, sino un sistema financiero que se desmorona y probablemente mate a muchas más personas que el propio virus. Un sistema que ordena el mundo y por el que todos nos regimos, un sistema antinatural que insisto matará mucho más.


La gente morirá de hambre, la gente se quedará sin trabajo y culparemos al virus. No aprenderemos la lección, no podemos ver más allá de nuestra propia puerta, nos consume el egoísmo y también nos mata.

No creo en las conspiraciones, creo en la naturaleza y creo en el futuro. Pongo mis esperanzas en que esta lección no es para nosotros, no es para quienes ya formamos parte del mundo laboral, ni mucho menos para aquellos que hoy tienen el poder y podrían cambiar las cosas, y lo entiendo, solo sabemos vivir de esta forma.

Yo creo que esta lección es para los más pequeños, esta pandemia será recordada casi como una guerra, un parteaguas, una referencia, un punto crucial, un epicentro, aquí será el origen, el nombre, la ubicación de las nuevas generaciones, como los baby boomers están definidos por la guerra, esta generación será definida por una pandemia y lucharán y cambiarán las cosas. Porque ellos si lo habrán entendido, porque ellos no están preocupados por su dinero, porque ellos lo único que quieren es poder disfrutar de lo que hoy se los priva, de un mundo que les estamos arrebatando, de ese mundo que hoy esta agonizando.


Se les quedará muy grabado en su mente las cuatro paredes, los más de cuarenta días, se les quedará grabado que afuera había algo letal que los podía convertir en asesinos o los podía matar.

Hoy no hay dinero que alcance para ganar esta guerra, para librarla sin muertes

Hoy si sales de tu casa eres un asesino o el siguiente en la lista

Hoy los países no luchan entre ellos, hoy luchan juntos

Hoy buscamos construir un nuevo futuro en el que podamos estar juntos


-FP




3 vistas

Entradas Recientes

Ver todo

Lo vomite todo

Lo Vomite todo Vomite palabras, preguntas, respuestas Vomite tanto tiempo que me perdí entre las letras Vomite hasta sentirme vacía Vomite hasta quedar exhausta Sin voz ni gritos Vomite ha

  • White Instagram Icon
  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White Pinterest Icon

© 2018 by Fátima Prieto.